Confesiones de una dama de compañía

“La visita de un amante es lo más delicioso que hay en el mundo”  escribió Sei Shonagon cerca del año 1000 d.C. en su diario. Pero ese visitante también podía llegar a avergonzarla, como aquella vez en que el Capitán Medio de la División de los Guardias de la Izquierda se quedó a dormir en casa de esta escritora sobre una estera de paja en la cual ella había dejado olvidado su cuaderno personal. Al levantarse por la mañana, el oficial lo sustrajo y así habría comenzado a circular lo que pronto sería conocido como El libro de la almohada, según relata la última anécdota de este clásico de la literatura japonesa, tal vez como un guiño de auto ficción para dar a entender que la autora no quería difundir sus confesiones.

Sei Shonagon (968-1025 d.C.) fue el apodo de una mujer de no más de treinta años que trabajó como dama de compañía de una casi adolescente emperatriz llamada Sadako durante la era conocida como Heian.  Sei podía ser su nombre o su apellido;  y Shonagon, el término que designaba su cargo en la corte de Kioto como ayudante de menor rango, según la traductora Amalia Sato. La descripción de su rival literaria Murasaki Shikibu, autora del otro clásico en la misma época, el Romance de Menji, coincide con la imagen que uno puede hacerse al leer este diario: una mujer culta, frívola, altiva, hasta engreída, Sei Shonagon fue la creadora de un género híbrido que incluye ensayos digresivos, microrrelatos, catálogos, impresiones, argumentos y pautas de conducta que, en su caso, oscilan entre el pudor y el disparate. Continue reading “Confesiones de una dama de compañía”

La enfermedad como destino

A algunos les crecerá desde el omóplato un miembro largo como un antebrazo o una doble fila de dientes. Algunas mujeres serán tan fértiles que podrán dar a luz a un niño tras otro después del primero sin volver a tener relaciones sexuales hasta caer exhaustas tras múltiples embarazos. Y algunos infantes padecerán la “maldición de Sísifo” que a los dos años de vida les hará perder todas las habilidades adquiridas desde su nacimiento, obligándolos a reaprender todo de nuevo por dos años más hasta detenerse en otra regresión, y así hasta morir con una mente de bebé en un cuerpo de adulto. Continue reading “La enfermedad como destino”

Bolero para tres

En una entrevista para el diario Tiempo Argentino a.V. (antes del vaciamiento), Nicolás García Recoaro me pregunta sobre Llévatela, amigo, por el bien de los tres:

-¿Cómo recordás la cocina de la escritura de Llévatela…?

-Fue tipeada en una máquina Olivetti portátil en un ardiente monoambiente de la calle Cachimayo, a media cuadra de Avenida Rivadavia, en el verano de 1988. Eran tiempos sin aire acondicionado, sin televisión, sin Internet ni otra pantalla móvil o fija para anclar la mirada. Fue escrita de un tirón, casi sin corrección. Luego releí lo que había escrito y taché y tiré muchas páginas, más del doble de lo que quedó al final. Creo que la novela ganó por sustracción.

-En la posdata rememorás la curiosa presentación que tuvo el libro.
Continue reading “Bolero para tres”

La generación extraviada

Los llamaron “beatniks” como contraseña para el escándalo en tiempos de intolerancia. No era una autodefinición. Quedó el mito y se perdió la obra, pero en Argentina Beat. Derivas literarias de los grupos Opium y Sunda (1963-1969) hoy se recuperan los textos, fotos, portadas de fanzines, poemas, manifiestos y semblanzas de la parte más marginal de esa bohemia porteña que en aquellos años rondaba la “manzana loca” (M.T. de Alvear, Alem, Córdoba y Maipú, con su Instituto Di Tella, Bar Moderno, etc.), antes de su dispersión por el mundo y el autoexilio interior.

caja negra argentina beat

 

Reynaldo Mariani, Ruy Rodríguez, Isidoro Laufer y Sergio Mulet (modelo, actor y guionista de la película Tiro de gracia  que terminó acuchillado por su esposa rumana en un pueblito de Transilvania), eran las cabezas de Opium, grupo al que puede añadirse el enigmático Marcelo Fox, autor de Invitación a la masacre. En Sunda estuvieron, entre otros, Gregorio Kohon, psicoanalista autodidacta que se fue a Londres donde todavía vive, Leandro Katz, artista plástico y cineasta que difundió por primera vez Aullido de Ginsberg en castellano y se fue a vivir cuarenta años a Nueva York, y el legendario Hugo Tabachnik, más tarde referente del Expreso Imaginario. Continue reading “La generación extraviada”

Carne

virgilio piñera la carne de rene

Poeta, narrador, crítico y dramaturgo pionero en el teatro del absurdo, además de colaborador lateral con la literatura argentina, Virgilio Piñera nació en Cuba en 1912 pero fue un apátrida y un exiliado interior en su país de origen. Su rehabilitación y apropiación por el Estado cubano, símbolo de un lento deshielo, permitió en los últimos años la reedición oficial de varios de sus libros como parte de una “revisión de errores” en la política cultural. Vigilancia, detenciones, allanamientos, secuestro de originales y prohibición de dar conferencias o salir del país fueron los llamados “errores”.   Continue reading “Carne”