La murga y los polacos

Las comparaciones entre épocas y nacionalidades tienden a deslizarse hacia el lugar común, pero cuando el observador combina sentido del humor con espíritu crítico, su mirada puede tajear la superficie y hundirse como bisturí en el cuerpo de las costumbres. Es la operación que hizo Witold Gombrowicz en Argentina, sobre todo luego de que la radio Free Europe le ofreciera una beca de $100 dólares mensuales en la segunda mitad de la década del ‘50. Con ese ingreso pudo viajar y escribir sin la disyuntiva de la pobreza o el agobio de un empleo fijo como el del Banco Polaco en el que trabajó ocho años. En contraprestación, escribió dos series de crónicas radiofónicas que serían difundidas en aquella radio financiada por la CIA con el objetivo de penetrar la Cortina de Hierro en tiempos de la guerra fría. Una de ellas se tituló “Recuerdos de Polonia” y la otra, “Peregrinaciones argentinas”. Esta última es la que ahora se vuelve accesible en castellano por traducción de Bozena Zaboklicka y Frances Miravitlles. Leer más “La murga y los polacos”

La insurrección de las cosas

ponge2Mientras publicaba su extensa obra en francés a lo largo del siglo XX, en castellano fue apenas conocido: al principio en la revista Sur, que entre 1945 y 47 presentó ediciones bilingües de sus poemas “Orillas del mar” y “Del agua”, según traducción de Borges, y luego en la revista Opium en 1956 por versiones de Enrique Molina. Sus fechas de nacimiento y muerte (1899-1988) encierran un recorrido del siglo por etapas. Surrealista, socialista, comunista, partisano contra la ocupación nazi, simpatizante de Tel Quel, gaullista y poeta premiado por la Academia Francesa y la Legión de Honor, Francis Ponge siempre se esforzó porque sus ideas y adhesiones circunstanciales no colonizaran su aventura poética y política, esa “toma de partido por las cosas” que constituyó su gesto más rebelde y subversivo. Leer más “La insurrección de las cosas”

El Tata

el tata luis leonardiAsí lo conocían en el Marchini, ese arroyo de agua escasa, apenas navegable si hay viento norte, que llega o sale al Sarmiento cerca del muelle La Esmeralda, ahí donde el río cambia de nombre quizá por un error de cartografía, como él mismo decía. Un isleño típico, o sea, alguien que no nació en la isla pero se aquerenció a tal punto que solo podían sacarlo con los pies para adelante y las botas (de goma) puestas. Leer más “El Tata”

Mejor se garcha en la pampa

correrias de un infielAdaptación y vuelta de tuerca al título que iba a poner Javier Gasparri a su artículo “Mansilla: La promiscuidad de los cuerpos” donde aparece este comentario a Correrías de un infiel:

“Mejor se coge en la Pampa” fue el primer título dado a este trabajo, aún sin desconocer el posible anacronismo impertinente del término “coger” en el siglo XIX y en la literatura de Mansilla. Sin embargo, además del mérito efectista, tenía una serie de motivaciones específicas. Por un lado, era el modo de poder retomar la magnífica expresión de Mansilla (“mejor se duerme en la Pampa”) para imprimirle una torsión o un desvío en relación con lo que no se interesó en articular, además de ser también una imitación –cual enrarecido homenaje- del inspirador ensayo de Cristina Iglesia que toma esa frase de Mansilla como título. Y por otro lado, este trabajo contemplaba una indagación –finalmente no efectuada- por el texto Correrías de un infiel, de Osvaldo Baigorria, donde luego de un siglo la frase sí pudo afirmarse (no necesariamente de modo literal pero sí en su concepto). De allí, entonces, una suerte de arco en torno a la valoración de la sexualidad entre los indios: Mansilla es el reverso negativo, o el silencio elocuente, de esta frase-señuelo que luego Baigorria sí formula mediante su regodeo festivo. Y la ocasión para hablar de esa narración de Baigorria no se haría esperar. Leer más “Mejor se garcha en la pampa”

Un hereje en la hoguera

wilhelm reich osvaldo baigorria

Es probable que Wilhelm Reich (1897-1957) se precipitase en su camino a la demencia cuando sesenta toneladas de sus textos impresos y manuscritos fueron incinerados en Nueva York en 1956 bajo la acusación de promover la energía vital que él denominaba “orgón”: entre ellos, La función del orgasmo y Psicología de masas del fascismo, que antes habían sido quemados por los nazis. Un año más tarde moriría en la prisión federal de Lewisburg, Pensilvania, al mismo tiempo que allí era encarcelado Samuel Roth, editor de El amante de Lady Chatterley entre otros libros prohibidos por “obscenos”. Leer más “Un hereje en la hoguera”

Rapsodia sobre el lado salvaje

En Walking (Caminar), esa conferencia que Henry David Thoreau solía dar en sus últimos años de vida y que fue conocida postmortem en forma de ensayo, puede encontrarse lo mejor de ese “noble rebelde”, como lo llamó Virginia Woolf. Este pequeño libro (recientemente publicado por Interzona) ofrece una síntesis del pensamiento y estilo de un escritor al mismo tiempo vitalista y puritano, libertario y naturista que llamaba a desertar de la sociedad pero podía amar “el sonido de una trompeta en una noche de verano que por su salvajismo, sin ironizar, me recuerda los aullidos de las bestias en sus bosques de origen”. Leer más “Rapsodia sobre el lado salvaje”

Adiós a la épica

nestor sanchez osvaldo baigorria

Podría decirse que las últimas palabras de Néstor Sánchez fueron “se acabó”o “perdí la épica” o “me quedé sin épica”. Es lo que decía a su amigo Hugo Savino, a su hijo Claudio, a su psicoterapeuta Ruth Taiano, a Mariano Fiszsman, a Pablo Ingberg, a Carlos Riccardo y a todo aquel que le preguntara por qué no había vuelto a escribir después de los doce relatos de La condición efímera en 1989. Leer más “Adiós a la épica”